ONTARIO.— Un neumático
defectuoso pudo haber sido el responsable del accidente que cegó la vida
de cinco personas el jueves pasado en la ciudad de Ontario, dijeron ayer
las autoridades policiacas.
Las evidencias demostraron que la
llanta trasera del lado izquierdo de la camioneta modelo Ford
F-15 4x4 perdió la carnosidad y, posiblemente, provocó que el
conductor perdiera el control para después chocar contra un
árbol y luego una pared.
"Por el momento, es el factor
primordial que estamos investigando", indicó Sean Cooper,
portavoz de la Patrulla de Carreteras de California (CHP). "Es
muy temprano para tener una conclusión. Posiblemente nos tome
entre 60 y 90 días para tener un resultado".
El modelo de la llanta,
Continental Contitrac AW P275/60R17, utilizada comúnmente en
camionetas de doble tracción, fue retirado del mercado en 2002
por supuestamente representar un peligro para los conductores.
Según datos de la Oficina
Nacional de Seguridad en el Tráfico en las Carreteras (NHTSA),
los neumáticos, fabricados por la compañía Continental Tire
North America (CTNA), tenían deficiencias de fábrica y
explotaban fácilmente cuando no contaban con la presión
suficiente.
"[Las llantas] podrían ocasionar
que el conductor pierda el control del vehículo y causar
accidentes que pudieran ser mortales", reportó entonces NHTSA.
Después de varios intentos hechos
ayer, representantes de CTNA no pudieron ser contactados por La
Opinión.
El accidente, ocurrido alrededor
de las 6:00 a.m. del jueves en la Autopista 10 a la altura de la
avenida Vineyard, provocó la muerte de René Camacho Peña, de 42
años y su esposa Prisca Malagón Camacho, de 40, su hijo Jordy
Camacho Malagón, de 4 años, la cuñada Mercedes Malagón Ortiz, de
31 y su hija Raquel Malagón Camacho, de 9 años.
Dos menores de 3 y 10 años de
edad, cuyas identidades no han sido reveladas, se recuperan en
el Centro Médico Loma Linda, de la misma ciudad. Según Cooper,
sus condiciones son "críticas pero estables".
"Alguien estaba vigilando por
ellos, se salvaron de milagro. El infante estaba sentado en un
asiento especial, sin duda eso le salvó la vida", indicó Cooper.
"En la camioneta viajaban siete personas cuando solamente
deberían viajar seis, por lo menos una persona no tenía
abrochado el cinturón de seguridad", agregó.
Las autoridades revelaron que los
tres adultos viajaban en la parte delantera de la cabina y
probablemente tenían abrochados los cinturones, pero el impacto
fue tan fuerte que el vehículo se partió en dos.
Tres de las víctimas se habían
mudado a Ontario recientemente desde la ciudad de Madera. Según
reportes, las víctimas se encontraban rumbo al trabajo de
Malagón Ortiz, quien radicó en Baldwin Park por los últimos
siete años.
"Tranquila, bien portada, nunca
escuché problemas de ella. Siempre estaba pendiente de su hija",
indicó Marcela Buenrostro, vecina de Malagón Ortiz. "No teníamos
una relación de amistad, pero siempre nos saludábamos. Qué
tragedia".
La barda que divide el complejo
de apartamentos Waverly donde el vehículo chocó ha sido reparada.
Del accidente sólo quedan las marcas de las llantas, el tronco
de un árbol de eucalipto partido en dos, y los corazones de
familiares y amigos de la familia Malagón por siempre
destrozados. Es tal el dolor que sienten que no tienen fuerzas
para brindar declaraciones a la prensa, aseguró un dirigente del
hospital Loma Linda.
Fue precisamente la misma zona
donde hace exactamente dos años un autobús de turismo y una
compañía de bomberos de la ciudad de Upland chocaron y dejaron
un hombre muerto y 26 personas heridas.