WASHINGTON, D.C.— El presidente estadounidense, George
W. Bush, firmó ayer una ley energética que, entre otras medidas, obligará a
reducir el consumo de gasolina en vehículos y a multiplicar el uso de etanol
como combustible.
Durante la ceremonia de firma celebrada en el Departamento de Energía,
Bush indicó que la ley -aprobada ayer por el Congreso con 314 votos a
favor y 100 en contra- es una respuesta a la "vulnerabilidad" del país y
permitirá reducir la "dependencia" de fuentes de petróleo extranjeras.
El jefe de la Casa Blanca añadió que "este país necesita tener una
estrategia global de energía". La nueva ley, con 882 páginas, contiene
un amplio número de medidas.
Entre ellas, obliga que a partir de los modelos del 2011 los
fabricantes limiten el consumo medio de todos los vehículos que producen
a 6,7 litros por cada 100 kilómetros (35 millas por galón) para el 2020.
Esta cifra es un 40% más exigente que los estándares actuales. Para
la flota de vehículos del 2008, la ley obliga a que el consumo medio sea
de 8,55 litros por cada 100 kilómetros (27,5 mpg) para coches y 10.45
litros (22,5 mpg) para camionetas.
El proyecto también exige un espectacular aumento del uso del alcohol
etanol para alimentar automóviles. Los legisladores quieren que para el
2022 se utilicen 136.267 millones de litros de etanol.
Bush también vinculó la nueva ley con la lucha contra el cambio
climático.
Tanto demócratas como republicanos dijeron ayer que confían en que la
nueva ley energética ayude al país a reducir su enorme consumo de
gasolina y la dependencia de petróleo extranjero.
A pesar de que el sector del automóvil se resistió en un principio a
estas reducciones, los principales fabricantes han aplaudido la
aprobación de la ley.
El presidente de General Motors, el mayor fabricante estadounidense
de automóviles, Rick Wagoner, felicitó al "Congreso y al presidente por
la aprobación del proyecto de ley" y dijo que aunque los nuevos
estándares son difíciles, "GM se esforzará en cumplir".
Por su parte, Ford señaló que "la legislación proporcionará un claro
requerimiento para reducir el consumo y proporcionar una mayor
certidumbre" para su planificación de productos, mientras que Chrysler
ofreció su total apoyo a la ley.
La ley, cuya aprobación en el Congreso concluyó el martes pasado,
también demanda que para el año 2022 los productores de gasolina
utilicen al menos 136.267 millones de litros de etanol, un alcohol
producido con material vegetal.
Esta cifra es cinco veces mayor que la actualmente producida en el
país. El aumento masivo de la producción de etanol ha provocado alarma
en sectores ecologistas y ganaderos.
La principal materia prima actual para la producción de etanol es
maíz, cuya elevada demanda en los últimos meses ha provocado una fuerte
subida de precios, aumentando los costes de producción de los ganaderos.
Y el incremento de la producción de maíz también está causando un
aumento en el uso de fertilizantes, con graves consecuencias para los
ríos y lagos del país que reciben los residuos químicos de estos
productos.
Para mitigar estos efectos, la ley exigirá que al menos 79.489
millones de litros de etanol no procedan de maíz.
Bush reconoció hoy que el aumento de la producción de etanol ha
provocado que los "criadores de cerdos se estén poniendo nerviosos",
ante el aumento del precio del maíz.
La ley también promoverá la reducción del consumo eléctrico al
mejorar la eficiencia energética de electrodomésticos y bombillas. Por
ejemplo, se exigirá que para finales del año fiscal 2013 los edificios
federales utilicen para iluminación general bombillas de reducido
consumo energético.
Se estima que estas medidas ahorrarán a los consumidores unos 13.000
millones de dólares para el 2020 en la factura de la electricidad.
El mandatario vinculó la nueva ley -que fue entregada a la Casa
Blanca en un vehículo híbrido que combina motores de gasolina con
eléctricos- con la lucha contra el cambio climático.
Pero en un comunicado emitido por la Oficina de Prensa de la Casa
Blanca, Bush demandó al Congreso "la aprobación de legislación que
permita al acceso a fuentes de energía domésticas" como el Refugio
Natural del Ártico, una petición que irritará a grupos ecologistas.
Además, solicitó al Congreso que duplique "la actual capacidad de la
Reserva Estratégica de Petróleo para proteger a Estados Unidos contra
interrupciones" al suministro de petróleo.