| VEHICULOS HIBRIDOS
Contra todo pronóstico, triunfan :
César R. Díaz | 2008-05-22 | La
http://www.laopinión.com
En el aparcamiento de uno de los
establecimientos que tiene el gigante sueco de mobiliario Ikea en
Toronto, distintas señales marcan los espacios reservados para vehículos
con mujeres embarazadas y familias con bebés. Pero en las últimas
semanas otro grupo de automovilistas tiene un trato preferente en este
aparcamiento: los conductores de vehículos híbridos.
La decisión de la empresa sueca de mimar
a los clientes que poseen autos híbridos es una buena prueba del impacto
que están teniendo en Norteamérica estos revolucionarios vehículos que
utilizan un motor de combustión tradicional junto con motores eléctricos.
No es que los vehículos híbridos sean
realmente una novedad. El concepto fue inventado hace más de un siglo en
Alemania y Austria por el legendario Ferdinand Porsche. Pero a
diferencia de otras creaciones del ingeniero austríaco, la idea nunca
fue aceptada por el sector.
Especialmente en un mundo de precios de
la gasolina irrisorios comparados a los que actualmente se pueden
encontrar en las gasolineras de casi todo el mundo.
Pero 100 años después de que Porsche
presentase la familia de vehículos híbridos "Mixte", tras los ataques
contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington y
las invasiones de Afganistán e Irak, los precios del petróleo se han
disparado a niveles nunca vistos antes.
Si se unen la escalada del coste de la
gasolina a las crecientes preocupaciones medioambientales —ante el
calentamiento global causado por las emisiones de gases con efecto
invernadero—, el resultado ha sido lo que los estadounidenses llaman "la
tormenta perfecta".
En Norteamérica, acostumbrados a precios
de la gasolina que en muchas ocasiones han sido una cuarta parte de lo
que se pagaban en Europa, un mundo con el precio del barril de crudo por
encima de los 118 dólares ha sido un auténtico sismo.
Estados Unidos nunca se ha caracterizado
por vehículos de reducido consumo. En los años 1960 y 1970 General
Motors, Ford y Chrysler lucían con orgullo los llamados "muscle cars",
deportivos de elevada potencia, altas prestaciones y motores
descomunales capaces de tragar en pocos minutos todo un depósito.
En los años noventa, la sociedad
estadounidense se enamoró de forma perdida por los gigantescos SUV. En
principios, vehículos todoterreno, los SUV se convirtieron en el
vehículo favorito de muchas familias que sólo utilizaban estos monstruos
para recorrer diariamente unos cuantos kilómetros y llevar los niños al
colegio.
Pero según el Departamento de Energía
estadounidense, en 1990 el país estaba pagando 1,35 dólares por galón de
gasolina. Hoy, el mismo galón les cuesta a los consumidores 3,75. Y los
vehículos que conducen no son más eficientes.
El dominio de Toyota
Si el siglo XX había sido dominado por
los fabricantes estadounidenses de automóviles, la nipona Toyota estaba
dispuesta a que el nuevo siglo tuviese un nuevo rey y una nueva corte.
En el 2001, el fabricante introdujo en Estados Unidos el modelo Prius.
Como el Honda Insight, el Prius estaba diseñado como un vehículo híbrido.
El Prius empezó a ser concebido en 1994,
poco después de que la administración Clinton impidiese que el
fabricante japonés participase en un proyecto para idear la próxima
generación de vehículos. La idea detrás del Prius era sencilla. Utilizar
un motor eléctrico para propulsar el auto en ciudades, cuando las
velocidades son reducidas y prestaciones como súbita aceleración no tan
necesarias, y el motor de gasolina en carretera.
Los ingenieros japoneses decidieron que
el motor eléctrico se alimentaría de las "sobras". Por ejemplo, cuando
se aplican los frenos se genera energía que hasta ahora se desperdiciaba
en forma de calor. El Prius utilizaría esa energía para recargar las
baterías. Igualmente, las baterías se recargarían cuando el motor de
gasolina funcionase.
El resultado de esta combinación de
motores es una dramática reducción del consumo de gasolina,
especialmente en conducción urbana, y de las emisiones de gases. Bueno
para el bolsillo y para el ambiente.
El Insight utilizaba el mismo concepto y
Honda se adelantó a Toyota a la hora de comercializar su híbrido en
Estados Unidos.
Honda empezó a vender el Insight en
1999. Mientras, Toyota —que había presentado el modelo final en 1997—
estaba ocupado en vender el Prius en Japón y perfeccionar la tecnología
antes de introducirlo en Estados Unidos.
Cuando finalmente Toyota empezó a vender
el Prius en Europa y Estados Unidos en el 2001, los fabricantes
estadounidenses poco menos que ignoraron el potencial de la tecnología.
Los primeros años de ventas en
Norteamérica parecieron dar la razón a Detroit. Aunque la lista de
espera para adquirir un Prius llegaba a los seis meses, las cifras
totales eran insignificantes para un mercado en el que se venden 16
millones de vehículos nuevos al año.
Todo cambió en el 2004. En ese año llevó
a cabo una profunda actualización del modelo y aumentó su potencia. Los
precios de la gasolina se situaban ya por encima de los 2 dólares por
galón. Y las ventas del Prius empezaron a despegar.
En el 2007, Toyota vendió en Estados
Unidos 179.178 unidades del Prius, más del 51 por ciento del total de
híbridos vendidos en el país.
Y según la firma de estudio de mercados
R. L. Polk, en el 2007 las ventas de vehículos híbridos se dispararon a
350.289 unidades en Estados Unidos. Y con los expertos pronosticando que
el precio de la gasolina se situará en las próximas semanas por encima
de cuatro dólares por galón, las previsiones de ventas de híbridos se
están situando por las nubes.
En la actualidad, los fabricantes están
vendiendo, o tiene previsto vender, versiones híbridas de vehículos de
gasolina.
5/22/2008
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